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Gesticulación: cómo comunicar mejor con el lenguaje corporal

¿Sabías que cuando hablas en público, no solo transmites tu mensaje con las palabras, sino también con tu cuerpo?

El lenguaje corporal es una forma de comunicación no verbal que revela tus emociones, estados de ánimo y pensamientos a través de los gestos, posturas y movimientos de tu cuerpo y rostro.

Por eso, es muy importante que aprendas a usarlo a tu favor, para reforzar tu discurso y conectar con tu audiencia.

En este artículo, te presentamos el libro Gesticulación: tu cuerpo habla, de Toastmasters International, una organización sin fines de lucro que se dedica a enseñar habilidades de comunicación y liderazgo a través de una red mundial de clubes. Este libro es una guía práctica que te ayudará a mejorar tu lenguaje corporal y a dominar el arte de la gesticulación.

¿Qué es la gesticulación?

La gesticulación es la expresión espontánea e inconsciente de tu intimidad a través de tu cuerpo. Incluye no solo los movimientos de las manos, brazos y piernas, sino también las leves modificaciones del tono muscular en los ojos, las mejillas y otros rasgos faciales. La gesticulación acompaña al lenguaje verbal y le da más significado y énfasis. De hecho, el lenguaje verbal surgió de la gesticulación y es inseparable de ella.

La gesticulación es una forma de manifestar lo que el lenguaje verbal no tiene la intención, no puede o no se da cuenta que dice. Por ejemplo, puedes decir que estás tranquilo, pero si tus manos tiemblan o tus labios se aprietan, estarás mostrando lo contrario. O puedes decir que estás interesado en lo que dice tu interlocutor, pero si miras el reloj o bostezas, estarás demostrando lo opuesto.

¿Por qué es importante la gesticulación?

La gesticulación es importante porque es una forma de comunicar tu personalidad, tu actitud y tu credibilidad. Cuando te presentas ante un público, las personas que te ven y escuchan se fijarán en tu aspecto y tus gestos para determinar si eres sincero, si disfrutas de la oportunidad de hablarles, si crees en lo que dices, si te preocupas por ellos o si tienes seguridad y control de la situación.

La gesticulación también es importante porque es una forma de captar la atención, el interés y la empatía de tu audiencia. La empatía es la capacidad de compartir sentimientos con los demás. Si cuando hablas muestras que estás cómodo, tranquilo y seguro, las personas que te escuchan se sentirán igual y estarán más receptivas a tu mensaje. Si por el contrario muestras inseguridad o nerviosismo, las personas se sentirán incómodas o aburridas y se desconectarán de ti.

La gesticulación también es importante porque es una forma de hacer más memorable tu discurso. Es más fácil que las personas recuerden tu mensaje si lo acompañas con gestos adecuados que lo ilustren o lo enfaticen. Los gestos pueden servir para reforzar una idea clave, para dar un ejemplo concreto, para hacer una comparación o una metáfora o para crear una imagen mental.

¿Cómo mejorar la gesticulación?

Para mejorar la gesticulación, el libro Gesticulación: tu cuerpo habla, te ofrece una serie de consejos prácticos que puedes aplicar en tus presentaciones. Algunos de ellos son:

  • Observa tu propio lenguaje corporal y el de los demás. Presta atención a cómo te expresas con tu cuerpo y cómo lo hacen otras personas que admiras o que te parecen buenos comunicadores. Aprende de sus gestos, de sus aciertos y de sus errores. Identifica tus propios hábitos gestuales, tus fortalezas y tus debilidades. Sé consciente de lo que tu cuerpo dice y de lo que quieres que diga.
  • Ajusta tu gesticulación al contexto, al contenido y al público. No es lo mismo hablar en una reunión informal que en una conferencia profesional, ni hablar de un tema divertido que de uno serio, ni hablar a un grupo de niños que a uno de adultos. Adapta tus gestos a la situación, al tono y al propósito de tu discurso y a las características y expectativas de tu audiencia.
  • Usa gestos naturales y coherentes. No fuerces ni exageres tus gestos, sino que déjalos fluir de forma espontánea y sincera. Asegúrate de que tus gestos coincidan con tus palabras y con tu voz, y que no envíen mensajes contradictorios o confusos. Evita los gestos que puedan ser ofensivos, inapropiados o ambiguos para tu público.
  • Usa todo tu cuerpo para gesticular. No te limites a mover solo las manos o los brazos, sino que utiliza también el rostro, la cabeza, los hombros, el tronco y las piernas para expresarte. Cuida tu postura, tu mirada, tu sonrisa y tu expresión facial. Mueve tu cuerpo con gracia y equilibrio, sin rigidez ni tensión. Desplázate por el espacio con seguridad y confianza, sin dar pasos innecesarios o distraer con movimientos repetitivos.
  • Practica y ensaya tu gesticulación. Antes de presentar tu discurso, prepara y ensaya tu gesticulación junto con tu texto y tu voz. Puedes grabarte en vídeo o usar un espejo para ver cómo te ves y cómo te sientes. Pide feedback a otras personas que te puedan dar su opinión y sugerencias. Mejora los aspectos que creas necesarios y repite hasta que te sientas cómodo y seguro con tu gesticulación.

Conclusión

La gesticulación es una parte esencial de la comunicación oral, que puede marcar la diferencia entre un discurso aburrido y uno memorable, entre un orador mediocre y uno excelente. Con el libro Gesticulación: tu cuerpo habla, de Toastmasters International, podrás aprender a dominar el arte de la gesticulación y a usarlo a tu favor para mejorar tus habilidades de comunicación y liderazgo.

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